menú

Cervantes candidato al nuevo billete de 50€. El euro cambia de cara tras dos décadas: el BCE presenta los nuevos billetes que llevaremos en la cartera

  
   La ciudadanía podrá elegir entre diez propuestas en una encuesta online que concluirá el 21 de septiembre de 2026
   Figuras ilustres de la cultura universal, como Cervantes, y aves amenazadas compiten por sustituir a los actuales puentes

 El Banco Central Europeo (BCE) ha dado a conocer hoy las diez propuestas de diseño preseleccionadas para la próxima serie de billetes en euros, un proceso que marca el primer rediseño completo desde la introducción del euro en 2002. Paralelamente, la institución ha puesto en marcha una encuesta pública online, abierta hasta el 21 de septiembre de 2026, con el objetivo de recoger la opinión de los ciudadanos de toda Europa.

    Las propuestas finalistas se inspiran en dos grandes temas: «La cultura europea» y «Ríos y aves», seleccionados por su capacidad para reflejar la diversidad, la historia y la riqueza natural del continente. Los motivos visuales que acompañan a cada tema han sido desarrollados por diseñadores gráficos procedentes de toda la Unión Europea. En total, más de 1.200 profesionales participaron en el concurso, de los cuales 25 fueron invitados a presentar propuestas detalladas. Un jurado independiente, formado por 21 expertos en diseño, comunicación, neurociencia e historia, ha sido el encargado de seleccionar las diez propuestas finalistas.


Christine Lagarde, presidenta del BCE, destacó el valor simbólico del proceso:

«Los billetes en euros son más que un medio de pago; son una de las expresiones más tangibles de Europa. Sus diseños, que combinan belleza y significado, reforzarán nuestra identidad compartida».

    La consulta pública forma parte del enfoque inclusivo del Eurosistema, que busca asegurar que las opiniones de los ciudadanos sean tenidas en cuenta en la toma de decisiones. Además de la encuesta abierta, una empresa independiente realizará un estudio paralelo con una muestra representativa de ciudadanos de la zona del euro. El BCE publicará un informe con los resultados una vez se seleccione el concepto definitivo.

   El Consejo de Gobierno del B
CE prevé adoptar la decisión final sobre el nuevo diseño a finales de este año. La elección se basará en las conclusiones del jurado, una evaluación técnica y los resultados de ambas encuestas. Tras ello, el diseño seleccionado pasará por un proceso de desarrollo y pruebas antes de iniciar su producción. Los nuevos billetes comenzarán a circular en los años siguientes, mientras que las series anteriores mantendrán su validez y coexistirán con la nueva.
Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, subrayó la importancia estratégica del proceso:

«El rediseño de los billetes en euros forma parte del esfuerzo a largo plazo del Eurosistema para que el efectivo siga siendo un medio de pago seguro, eficiente y cercano a los ciudadanos».

    La emisión periódica de nuevas series permite incorporar avances tecnológicos que refuerzan la seguridad frente a la falsificación y mejoran la accesibilidad, especialmente para personas con problemas de visión. Asimismo, el BCE trabaja para reducir la huella ambiental de los billetes mediante materiales más duraderos y procesos de producción sostenibl
es.

Franz Campoy y Antonio Arnau conectan generaciones, estilos y sensibilidades en "Ensamble" la exposición del "Museo Casa de Piedra" de Quintanar de la Orden

    El Museo
 Casa de Piedra de Quintanar de la Orden mantiene abierta al público la exposición “Ensamble”, una propuesta que reúne las obras de Antonio Arnau y Franz Campoy en un diálogo artístico que conecta generaciones, estilos y sensibilidades.

   Una iniciativa impulsada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento, que busca poner en conversación la obra del recordado Antonio Arnau con la de artistas locales, creando un espacio de encuentro que reivindica la memoria cultural del municipio y la evolución del arte contemporáneo en la comarca.

    Durante la inauguración, celebrada el pasado 10 de julio, Franz Campoy destacó el honor que supone compartir sala con Arnau y subrayó que el propósito de la muestra
es establecer un diálogo entre ambos artistas a través de sus obras
. Su participación permite descubrir una faceta menos conocida del creador de los murales urbanos de Quintanar, mostrando su versatilidad en técnicas, soportes y lenguajes plásticos.

     La exposición reúne un total de 69 obras, realizadas con una gran variedad de técnicas, estilos, temáticas y materiales, además de formatos y épocas muy diversos. El recorrido se divide en diferentes bloques conectados entre sí por dos nexos de unión. El primero descubre al artista detrás de su obra, otra que profundiza en su personalidad.  

    El visitante descubre así una propuesta que sorprende por su variedad, su sensibilidad y su capacidad para conectar pasado y presente, mostrando cómo la obra de Campoy dialoga con la herencia artística de Arnau.

  La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de agosto, ofreciendo a vecinos y visitantes la oportunidad de disfrutar de una muestra que reivindica la riqueza cultural de Quintanar de la Orden.

No es solo una camiseta. Es Literatura

 ¿Sabías que la nueva camiseta de España para el Mundial 2026 no está inspirada en un monumento, ni en un rey, ni en una batalla... sino en nuestros libros? 
 Mientras otros buscan su identidad en el mármol, nosotros la encontramos en el papel.
En esas páginas donde un hidalgo flaco y peculiar enseñó al mundo que los sueños valen más que la realidad.
  En esos versos donde Lope hizo hablar al amor, Quevedo desafió al tiempo y Góngora convirtió el idioma en una catedral de belleza.
  Porque hubo un tiempo en que España no conquistó el mundo con ejércitos.
Lo conquistó con la literatura. 
   El Siglo de Oro no fue solo una época. Fue una explosión de genio irrepetible. Mientras media Europa aprendía a leer, España escribía algunas de las obras más grandes que ha conocido la humanidad.

Cervantes. Lope. Quevedo. Góngora. Calderón.
Nombres que no pertenecen únicamente a nuestra historia.
Pertenecen al patrimonio del mundo.
  Por eso emociona descubrir que #adidas ha decidido mirar donde casi nadie mira: a la literatura.
No ha diseñado solo una equipación.
Ha convertido una camiseta en un homenaje.
  Ha bordado sobre tela la tinta que hizo inmortal un idioma hablado hoy por casi seiscientos millones de personas.
Porque una selección no representa únicamente once futbolistas.
Representa siglos de cultura.
Representa el eco de quienes escribieron antes que nosotros.
Que esta camiseta recuerde al mundo que España no solo levantó imperios.
Levantó bibliotecas.
No solo escribió su historia.
Escribió parte de la historia de la literatura universal.
Gracias, adidas, por recordarnos que el mayor escudo que puede llevar España no siempre se borda en el pecho, sino que a veces se escribe en una página.
Y ese legado... jamás pasará de moda.
Porque los campeonatos duran un verano pero Cervantes lleva más de cuatro siglos ganando

© Elisa Sánchez Coronado 

El Fútbol lo ha demostrado, que sirvan de modelo. Colaboración, respeto y propósito común. La selección une, la política divide.


   España sabe trabajar en equipo. Lo que falla no es la gente: es la política.

   La selección española de fútbol acaba de demostrar algo que debería avergonzar a más de uno: cuando se trabaja en equipo, España funciona. Y funciona muy bien. En el vestuario conviven jugadores de pieles distintas,
 religiones diversas, acentos que vienen del norte y del sur, de Euskadi, Cataluña, Andalucía, Extremadura o Galicia. Todos diferentes, todos necesarios. Y todos empujando en la misma dirección. No necesitan discursos grandilocuentes ni banderas gigantes para entenderlo. Saben que la diversidad no es un problema: es una ventaja. Y que el objetivo común está por encima de cualquier etiqueta.

La diversidad no es un problema, es una ventaja.

     En el campo no hay sospechas, ni prejuicios, ni trincheras. Hay respeto, trabajo y una idea compartida: representar a un país con dignidad. Y entonces ocurre algo que en la vida pública parece imposible: la bandera deja de ser un arma arrojadiza y vuelve a ser un símbolo de todos. Por unas horas desaparecen los “rojos” y los “fachas”. Solo queda la gente celebrando algo que les pertenece por igual.
 
  Lo más revelador es que hasta los tertulianos —profesionales del conflicto, expertos en incendiar cualquier conversación— se ponen de acuerdo cuando la pelota rueda. La “pelotita” consigue lo que la política no sabe, no quiere o no puede: bajar el volumen, escuchar, reconocer al otro. El fútbol, con toda su imperfección, ofrece una lección de convivencia que nuestros representantes llevan años suspendiendo.

     Porque la verdad es simple: España ya ha demostrado que sabe trabajar junta. Lo vemos cada vez que once jugadores salen al campo y nos recuerdan que este país, cuando deja de pelear consigo mismo, es imparable.

   Así que quizá haya llegado el momento de decirlo sin rodeos: el problema no es la ciudadanía. El problema es una política que vive del ruido, de la división y del miedo. Si nuestros dirigentes quieren que España avance, ya tienen el modelo delante: equipo, respeto y propósito compartido. No es ciencia ficción. Es lo que ya funciona.