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"Las mujeres en el Quijote, la elección de los nombres" Conferencia de María Luisa Barrajón Carrascosa en la Semana Cervantina

María Luisa Barrajón Carrascosa
     La sala La Encina de Quintanar de la Orden acogió ayer una nueva actividad de la XXIII Semana Cultural Antonio Cano, organizada por la Asociación Cultural Santiago Apóstol. La protagonista de la jornada fue María Luisa Barrajón Carrascosa, que ofreció la conferencia titulada «Las mujeres en el Quijote, la elección de sus nombres», ante un público que respondió favorablemente a la actividad.

El acto contó con la presencia del Alcalde de Quintanar de la Orden, D. Pablo Nieto Toldos y la Concejal de Cultura M.ª Carmen Vallejo, que acompañaron a la asociación organizadora en esta cita con la cultura y la literatura.

   El Presidente de la Asociación Cultural Santiago Apóstol, Marciano Ortega, fue el encargado de dar la bienvenida y presentar a la ponente, destacando su formación académica, su trayectoria profesional y su constante participación en la vida cultural de la localidad. Licenciada en Geografía e Historia por la UNED, con especialidad en Historia de España, Barrajón cuenta también con formación en los ámbitos sanitario y sociosanitario, la formación ocupacional, la Educación Infantil y la Integración Social.

    Durante su intervención, María Luisa Barrajón invitó a los asistentes a profundizar en un aspecto singular de Don Quijote de la Mancha: el significado, el origen y la elección de los nombres de sus personajes femeninos.

LO QUE EL TIEMPO NO SE LLEVA por Elisa Sánchez Coronado

 
Elisa Sánchez Coronado
 Aquella mañana soleada de sábado fui al cementerio a ver a mi padre. Solo me acompañaban las flores y esa sensación extraña, que nos acompaña a los hijos, cuando ya no podemos visitar a un padre en su casa. Y todo se vuelve costumbre: entrar despacio, saludar en silencio, limpiar alguna hoja, acomodar las flores, mirar el nombre grabado en la piedra… 

       Un lugar que antes visitábamos solo de vez en cuando, ahora se convierte en una especie de refugio conocido donde rezar en silencio, o simplemente estar. Sin embargo, esa mañana levanté la mirada y comencé a caminar. Quizá porque estaba especialmente atenta, la temperatura era agradable o quizá porque hasta entonces había ido siempre distraída sin mirar demasiado alrededor, descubrí el cementerio como si fuese una de las primeras veces.

    Vi la belleza de las piedras enormes, las columnas, los ángeles de mármol, las cruces labradas, las puertas de hierro con sus candados, los nombres grabados con una solemnidad que el tiempo había ido cubriendo de polvo. Vi sepulturas construidas para desafiar al olvido, pequeñas arquitecturas levantadas con la esperanza, quizá, de que la muerte respetara el recuerdo. Y pensé en la ironía de todo aquello. La piedra seguía allí, sí. Pero ¿qué quedaba de lo demás? Y entonces pensé que quizá eso sea una de las grandes lecciones de un cementerio: aquí ya no importa demasiado lo que fuimos ni lo que creímos ser. 

      Las diferencias que durante la vida parecían tan grandes pierden importancia. Los trabajos, las preocupaciones, los reconocimientos… pertenecen a otra parte de la historia. Aquí queda otra cosa. Queda un nombre. Y, si tenemos suerte, y obramos bien en vida, queda también la memoria de alguien que nos quiso. Porque una persona no cabe en el mármol. Una persona cabe, acaso, en la memoria de quienes la quisieron: en una voz que todavía somos capaces de recordar, en una manera de reír, en una frase que repetía, en unas manos, en una costumbre, en el lugar que dejó vacío alrededor de una mesa. En lo que nos hizo sentir.
   Y me pareció que, frente a aquellas construcciones levantadas para permanecer, la verdadera permanencia era otra. Comprendí que quizá la única arquitectura capaz de vencer realmente al tiempo es la que construimos, en vida, dentro de otros. Todo lo demás se deteriora. El mármol se mancha. El hierro se oxida. Las flores se marchitan y pierden la belleza, las letras pierden profundidad, las fotografías se decoloran, los apellidos dejan de decirle algo a las generaciones que vienen. Hasta los mausoleos, tan bonitos e imponentes, con la belleza de sus capillas y sus pequeños altares, terminan pareciendo pequeños cuando el tiempo ha hecho sus estragos.
      Sin embargo, los recuerdos son los que permanecen haciéndose cada vez más grandes y resistentes, pasando de una generación a otra. Tal vez por eso aquella mañana comprendí también que el cementerio no es sólo un lugar de muerte. Es, paradójicamente, un lugar donde los vivos podemos aprender a mirar la vida con más claridad. Porque allí todo queda desnudo de importancia. Allí el tiempo nos pone a todos en el mismo lugar. Al que tuvo mucho y al que tuvo poco, al poderoso y al humilde. Al que fue admirado y al que pasó desapercibido. Todos terminamos necesitando apenas el mismo pequeño espacio de tierra. 
      Y mientras caminaba entre las tumbas pensé en nosotros, los que todavía estamos fuera. Seguimos corriendo con prisas y preocupaciones, a veces banales. Seguimos comparándonos, seguimos queriendo tener más. 
      Levantamos nuestros propios mausoleos invisibles: casas, cuentas, opiniones, posesiones... Vivimos como si fuéramos a quedarnos. Y quizá algún día, alguien camine por encima de todo eso sin entender por qué nos importó tanto. Porque al final la vida tiene una manera muy sencilla de desmontar nuestras vanidades: nos devuelve a la tierra. Y deja que el tiempo decida qué merece ser recordado. 

       Pensé que quizá no deberíamos esperar para entender ciertas cosas. No deberíamos necesitar una lápida para recordar que la vida es breve. Ni una muerte para comprender que el tiempo con los nuestros es limitado. Que aún tenemos tiempo para hacer todo el bien por el que se nos recordará cuando ya no estemos.
     Salí del cementerio despacio. Detrás de mí quedaron las piedras, los nombres, las capillas, los ángeles de mármol y los apellidos antiguos. Quedó también mi padre, tras una lápida sencilla, acompañado por unas flores. Pero mientras caminaba hacia la puerta tuve la sensación de que no lo dejaba allí. Quizá porque los difuntos no permanecen en los cementerios tanto como nosotros creemos. Permanecen en nosotros. Están en la memoria, en las palabras. Y quizá ésa sea la única forma de eternidad que merece la pena.      No en una piedra que dure mil años. Sino en que alguien, una mañana cualquiera, entre en silencio con unas flores en las manos y todavía sienta que al otro lado de esas letras hay alguien que, de alguna manera, sigue formando parte de su vida.

© Elisa Sánchez Coronado.

XL Premio "La Encina" 2026

Nueva y espectácular exibición de Graffiti y Arte Urbano en su IX edición en Quintanar de la Orden

 

   Durante este fin de semana, Quintanar de la Orden ha celebrado la IX Edición de la Exhibición de Graffiti y Arte Urbano, una cita que ha llenado las calles de la localidad de creatividad, luz y color, convirtiendo diferentes fachadas en auténticos lienzos al aire libre.

     La actividad, organizada por la Escuela de Arte Urbano de Quintanar de la Orden y con la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento, ha reunido a más de una treintena de artistas que, armados con botes de pintura, andamios y grandes dosis de imaginación, han demostrado su talento y destreza a lo largo de tres intensas jornadas.

     En total, han sido 19 las fachadas cedidas para plasmar las diferentes propuestas artísticas, ofreciendo a los participantes la oportunidad de transformar espacios cotidianos en obras llenas de personalidad. La exhibición ha contado con una gran variedad de estilos y temáticas, desde firmas y composiciones gráficas hasta rostros, dibujos y paisajes.


   Algunos de ellos eran artistas locales como RED69 (Arturo Rojo), Nico FULINGIA, J3VTO, MIKE, ATES, TREBOL, EMIL DAN IUIUI, TRESKY o Franz Campoy. También había artistas de otras localidades de la comarca como Sakar, Alfon, MeOne, DAS79, KSAN, ZHEK, JNLS, TAIP, KEY, Santiii. Artistas de la comunidad de Madrid como ERIK, ACROOX, CHES, JANE, OVNI, TRASE, ALES, Sabios del Grao, SKEW, POSY, LITHA, FLASEADO, MAX 501 y de otras partes del mundo como la polaca Matka Olka, el paraguayo Gonza Montero y el italiano NKS.


    Durante el fin de semana, varios miembros de la Corporación Municipal se acercaron a conocer los trabajos y trasladaron a Franz Campoy, director de la Escuela de Arte Urbano, su agradecimiento por impulsar esta iniciativa, que contribuye a enriquecer la oferta cultural de Quintanar y a proyectar el nombre de la localidad más allá de sus fronteras.

    Una vez más, Quintanar de la Orden reafirma su compromiso con el arte urbano, una expresión cultural que forma parte de su identidad y que, edición tras edición, convierte sus calles en espacios de encuentro, creatividad y reconocimiento artístico a nivel internacional.

N. P.



«4ART» expone en la Sala de exposiciones La Ermitilla dentro de la XXIII Semana Cultural Cervantina «Antonio Cano»

   4ART expone en la sala de exposiciones "La Ermitilla",  de Quintanar de la Orden,  una de las propuestas incluidas en la programación de la XXIII Semana Cultural Cervantina, organizada por la Asociación Cultural Santiago Apóstol y la revista La Encina.
    Al acto de inauguración asistieron el alcalde de Quintanar de la Orden, Pablo Nieto, varios miembros de la Corporación Municipal, el presidente de la Asociación Cultural Santiago Apóstol, Marciano Ortega, el director de la Revista La Encina, Ángel Barrios, integrantes de la Junta Directiva de la entidad, así como numerosos vecinos, artistas y amantes del arte y la cultura.
         La exposición reúne las obras de cuatro reconocidos creadores: Ángel Adeva, Rosa Mary Arnau Escalza, María Raboso Barroso y Fernando Urbina, ofreciendo al visitante un atractivo recorrido por diferentes disciplinas y lenguajes artísticos. Junto a la pintura, la muestra incorpora destacadas piezas de cerámica artística, entre ellas esculturas talladas y bustos inspirados en los personajes cervantinos de Don Quijote y Dulcinea, en perfecta sintonía con el espíritu del denominado Quintanar de Cervantes.
       
   María Raboso Barroso (Villacañas, Toledo),  artista ceramista con una dilatada trayectoria profesional dedicada a la creación, investigación y enseñanza de la cerámica. Técnica Superior en Artes Plásticas y Diseño, especialidad Cerámica, ha desarrollado un lenguaje artístico propio basado en la experimentación con formas, texturas y color. Su obra ha sido expuesta en destacados espacios culturales de España y del extranjero, consolidándose como una de las creadoras de referencia en el ámbito de la cerámica contemporánea.

    La muestra cuenta también con la participación de Rosa Mary Arnau Escalza, pintora vinculada a una familia de profunda tradición cultural y artística, hija del ilustre Antonio Arnau. Su aportación a esta exposición colectiva refleja una sensibilidad artística personal y una mirada propia, enriqueciendo el conjunto de la muestra con su particular lenguaje pictórico sobre los humedales manchegos.
   
  Asimismo, expone su obra Fernando Urbina (Burgos, 1958), pintor afincado en Villacañas. Formado en Artes Aplicadas y Oficios y posteriormente en dibujo al natural en Bellas Artes de Madrid, ha evolucionado desde el realismo y la figuración hacia un universo creativo donde conviven simbolismo, surrealismo, color y textura. Miembro fundador de los colectivos artísticos «Taller Abierto» y «Kota», continúa desarrollando una obra caracterizada por la imaginación, la intensidad cromática y las atmósferas oníricas.

    Completa el cartel Ángel Adeva (Villacañas, 1955), pintor manchego afincado actualmente en Quintanar de la Orden. Formado en España y París, donde amplió sus estudios de dibujo y pintura y recibió diversos reconocimientos, su obra se centra en una interpretación muy personal del paisaje manchego, utilizando el color, la materia y las texturas como principales elementos expresivos. Mantiene una activa trayectoria expositiva en Castilla-La Mancha y es una de las referencias pictóricas de la comarca.

      La exposición permanecerá abierta al público  dentro de las actividades programadas por la XXIII Semana Cultural «Antonio Cano», constituyendo una excelente oportunidad para acercarse al trabajo de cuatro artistas que, desde diferentes disciplinas, muestran la riqueza y diversidad de la creación artística contemporánea vinculada a La Mancha.    

" La Mancha; Patrimonio, Arte y Cultura" es el título de la conferencia de Marciano Ortega Molina en el Centro Cultural "El Recreo" de Quintanar de la Orden

 
   La programación de actividades paralelas organizada con motivo de la exposición de Piedad Guillén Verdugo, inaugurada el pasado 4 de octubre en la Sala Central de Exposiciones del Centro Cultural "El Recreo" de Quintanar de la Orden, contará con una nueva cita cultural de especial interés: la conferencia «La Mancha; Patrimonio, Arte y Cultura», a cargo de Marciano Ortega Molina, escritor, cervantista, exalcalde de El Toboso y presidente de la Asociación Cultural Santiago Apóstol.

  Reconocido por su labor investigadora y divulgadora en torno al patrimonio histórico y cultural manchego, Marciano Ortega Molina ha desarrollado una intensa trayectoria dedicada al estudio de la obra cervantina, la historia local y la identidad de La Mancha. Entre sus publicaciones destacan títulos como «Molinos de El Toboso, ¡Realidad o ficción!», un ensayo e investigación sobre el icono más característico de los molinos de viento en La Mancha y su vinculación con el universo quijotesco.
   «La huella de El Toboso y Quintanar en Galdós. ¡Paga Miquis! o ¡Paga Nuño!», una obra de carácter histórico y literario que analiza el paso y la influencia de Benito Pérez Galdós por estas localidades toledanas entre los siglos XIX y XX, retratando la vida social, política y el ideal republicano de la época.

  A través de esta conferencia, el ponente ofrecerá una visión amplia sobre la riqueza patrimonial, artística y cultural de La Mancha, un territorio cuya historia, tradiciones y manifestaciones artísticas conforman una de las señas de identidad más reconocibles del panorama cultural español.

   Con iniciativas como esta, el Centro Cultural "El Recreo" continúa enriqueciendo la experiencia de los visitantes de la exposición de Piedad Guillén Verdugo, generando espacios de encuentro y reflexión en torno al arte, la historia y el legado cultural de nuestra tierra.

IX Exhibición de Graffiti y Arte Urbano de Quintanar de la Orden

 

  Quintanar de la Orden volverá a convertirse en un gran espacio de creación artística al aire libre con la celebración de la IX Exhibición de Graffiti y Arte Urbano, una cita ya consolidada dentro de la programación cultural del municipio que reunirá a más de treinta participantes de diferentes edades y procedencias.

    Durante los días 9, 10 y 11 de octubre, artistas urbanos, aficionados y jóvenes creadores intervendrán diversas paredes y espacios del municipio, transformándolos en auténticos lienzos urbanos. A través de diferentes estilos, técnicas y propuestas creativas, los participantes darán forma a murales y obras que contribuirán a embellecer el entorno urbano y a acercar el arte contemporáneo a vecinos y visitantes.

   La celebración de esta novena edición adquiere una relevancia especial en un momento en el que Quintanar de la Orden ha sido reconocida internacionalmente como la quinta mejor ciudad del mundo para el arte urbano en 2025 por la plataforma especializada Street Art Cities, considerada una de las principales referencias mundiales en la promoción, documentación y difusión del arte urbano. Este prestigioso reconocimiento sitúa al municipio manchego junto a grandes destinos internacionales del muralismo y el graffiti, consolidando el trabajo realizado durante años para convertir sus calles en una auténtica galería de arte al aire libre.

    Esta iniciativa busca fomentar la creatividad, la participación y el respeto por las expresiones artísticas urbanas, ofreciendo además un punto de encuentro para artistas de distintas generaciones que encuentran en el graffiti y el arte mural una vía de comunicación, reflexión y transformación del espacio público.   

 Como novedad destacada de esta edición, la exhibición contará también con una propuesta expositiva de gran interés. El reconocido fotógrafo sevillano Manolo Flores, responsable de la página especializada «Pasillos del Arte Urbano», presentará una selección de imágenes realizadas durante sus numerosos viajes dedicados a documentar y difundir el arte urbano de diferentes ciudades y países.

    La muestra fotográfica, que podrá visitarse en el Centro Cívico Príncipe de Asturias, reúne una cuidada selección de obras murales y piezas de graffiti ubicadas en espacios públicos y centradas en la temática de la tercera edad. A través de su objetivo, Flores captura no solo la calidad artística de estas creaciones, sino también los mensajes sociales, humanos y emocionales que transmiten, poniendo el foco en la memoria, la experiencia y el papel de las personas mayores en nuestra sociedad.

    La inauguración de esta exposición tendrá lugar el 9 de octubre a las 18:00 horas en el hall del Centro Cívico Príncipe de Asturias, marcando el inicio de un intenso fin de semana dedicado al arte urbano en todas sus manifestaciones.
Con esta novena edición, Quintanar de la Orden reafirma su apuesta por la cultura en el espacio público y por aquellas disciplinas artísticas que convierten las calles en lugares de encuentro, diálogo y creatividad compartida.

 

10 de octubre; Día Mundial de la Salud Mental. Música, empatía y sanidad pública.

 
 
El Día Mundial de la Salud Mental se celebra cada 10 de octubre con el objetivo de concienciar sobre la importancia de la salud mental, combatir el estigma y promover el acceso a una atención adecuada para todas las personas.

  Cuidar nuestra salud mental es tan importante como cuidar nuestra salud física. Hablar, escuchar, acompañar y pedir ayuda cuando la necesitamos son actos de valentía y bienestar. En este Día Mundial de la Salud Mental recordamos la importancia de construir una sociedad más empática, inclusiva y comprometida con el cuidado emocional de todas las personas.

   La música, el arte, la cultura en general siempre han sido refugio, canal de expresión y medicina para el alma. En el blog de música Quintanar, "Amanece que no es poco" donde compartimos la pasión por la cultura, la creación artística y la actualidad de nuestra comarca, conocemos bien el papel fundamental que desempeña el equilibrio emocional en la vida cotidiana. Por eso, con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre, no podemos ignorar la realidad que nos rodea ni mirar hacia otro lado ante una situación que afecta directamente a nuestros vecinos y comunidades.

      En el área sanitaria de La Mancha Centro, esta fecha no llega como una simple efeméride del calendario, sino como una llamada de atención urgente. La delicada situación que atraviesa el servicio de Salud Mental del Hospital General Mancha Centro de Alcázar de San Juan, marcada por la falta de psiquiatras, las restricciones en la unidad de hospitalización y la derivación de pacientes a otros centros de la región, exige una profunda reflexión sobre las carencias que afectan al sistema público de salud.
"Introspección" Fotografía seleccionada para una exposición relacionada con la salud mental.

     Detrás de cada estadística y de cada lista de espera hay personas: artistas, jóvenes, familias y trabajadores que necesitan una red de apoyo profesional sólida, accesible y cercana, sin verse obligados a desplazarse fuera de su entorno habitual para recibir atención. La música puede acompañar, aliviar y ayudar a expresar emociones, pero no puede sustituir la atención médica y terapéutica que deben garantizar los servicios públicos de salud.

     Reclamar una atención en salud mental digna, cercana y de calidad para Alcázar de San Juan y toda la comarca de La Mancha Centro es defender el bienestar y la calidad de vida de nuestra gente. Este 10 de octubre alzamos la voz, del mismo modo que lo hacemos a través de la cultura y las canciones, para recordar que cuidar la mente no es un lujo, sino un derecho fundamental que no puede seguir esperando.