menú

Ruta de las Ermitas en Quintanar de la Orden (I) Días 3 y 8 de julio


"Un paseo con Galdós en La Mancha". Conferencia de Marciano Ortega Molina. jueves 2 de julio Centro Cívico Príncipe de Asturias

      "Un paseo con Galdós en La Mancha".  Ese es el titulo de la conferencia que ofrecerá Marciano Ortega Molina, ex-alcalde de El Toboso, el próximo día 2 de julio a las 21:00 h. en la Sala La Encina del Centro Cívico Príncipe de Asturias de Quintanar de la Orden.
La conferencia podrá seguirse también por streamig  en directo en la página de Quintanar TeVe en Facebook.
       Marciano Ortega disertará sobre la visita que Benito Perez Galdós efectuó en el mes de junio de de 1909 a las localidades manchegas de Quintanar de la Orden y El Toboso. Un hecho histórico para los dos municipios que obtuvo una gran repercusión mediática en la prensa de la época.
La conferencia está programada por el área de Cultura del Ayuntamiento de Quintanar de la Orden en colaboración con la Asociación Cultural Santiago Apostol.
   Los asistentes deberán hacerlo con mascarilla y respetando las medidas de seguridad establecidas.

 

Vuelve el Cine de Verano a la Pista Jardín Colón de Quintanar de la Orden


      Este verano, durante todo el mes de julio podremos disfrutar del séptimo arte todos los jueves en la Pista Jardín Colón de Quintanar de la Orden. 
      Serán  proyecciones para todos los gustos, para todos los públicos con películas que en algún momento nos dejaron huella. 
La entrada será a un precio simbólico de 1€
El aforo será limitado (200 sillas)  y se cumplirán todas las medidas higiénico-sanitarias establecidas.


Fuente: Página Ayuntamiento de Quintanar de la Orden

El Ayuntamiento de Quintanar de la Orden apoya el Día del Orgullo LGBT con actos simbólicos

       Quintanar de la Orden se ha sumado a la conmemoración del Día Internacional del Orgullo LGBT con un acto simbólico a las puertas del Ayuntamiento donde se ha hecho visible a este colectivo con globos de colores y la bandera que los representa.

     Este viernes, a las puertas del Ayuntamiento de Quintanar de la Orden tenía lugar un acto simbólico para conmemorar el Día Internacional del Orgullo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) que se celebra cada año el 28 de junio con una serie de actos que la comunidad LGBT organiza para instalar la igualdad de su colectivo. 
       La concejala de Igualdad, Ariadna Ortiz ha querido mandar, a través de las redes, un vídeo mostrando el apoyo del Consistorio a este colectivo que lucha por la libertad y la tolerancia por la orientación sexual de las personas.
“En un día como hoy es importante la palabra respeto, porque todos somos iguales y tenemos los mismos derechos, independientemente de a quién amemos”, afirmaba Ortiz.
Para mostrar ese apoyo, el Ayuntamiento ha colgado la bandera del colectivo LGBT en el balcón, representándose también con globos de colores

El Arte, la Cultura, la Música en el "vagón de cola" en la llamada "nueva normalidad".

         Cuando estamos a punto de entrar en la nueva normalidad, cuanto estamos a punto de dejar atrás las  correspondientes fases que las autoridades sanitarias han dispuesto en las distintas zonas del territorio español, cuando estamos a punto de superar definitivamente el estado de alarma. Ahora que volvemos a la "vida normal", deberíamos ser capaces de priorizar contenidos y necesidades en nuestra sociedad; la Sanidad, la Educación y la Cultura son pilares fundamentales. Espero que no se nos olvide nunca lo importante de tener un buen sistema público sanitario, que reforcemos la educación pública y que no dejemos atrás la Cultura. La Cultura es la base y el fundamento de lo que somos.
      ¿Habéis pensado quien..quienes eran los que nos mantenían entretenidos en los momentos más duros del estado de alarma, quienes nos hacían los días un poco más amenos durante el confinamiento, os acordáis?
     Mientras los sanitarios luchaban en primera línea, en los hospitales, contra el Covid-19, los transportistas se recorrían incansables las carreteras españolas para abastecernos de todo lo necesario, los empleados de los supermercados nos atendían con la mejor de sus sonrisas en los momentos más amargos. Mientras todo eso ocurría de puerta para fuera, en las redes sociales, en internet, en streaming estaban.... los artistas, los cantantes, los músicos, los payasos, los poetas...la cultura, en definitiva, el Arte. Sí, ahí estaban, dándolo todo, sin pedir nada a cambio. El Arte, los artistas fueron,  han sido durante estos días la herramienta necesaria que ha ejercido de canalización de emociones en momentos duros. La terapia perfecta en un momento en el que la música y sus "derivados" era la esperanza en la que nos apoyamos los seres humanos para curar tristezas y sustituirlas pos amor, felicidad y esperanza.
       Ahora, por el contrario, una vez pasado lo peor, nos olvidamos de ellos, de todos, lamentablemente son los últimos en unirse a lo que llamamos "nueva normalidad". Aquellos que en momentos difíciles no pedían ningún tipo de explicaciones, que suspendieron todo su trabajo, toda su actividad, sin más...ahora les dejamos  en el pelotón de cola. 
   Cantantes, músicos, bailarinas/es, técnicos de luces, de sonido, montadores, managers...CULTURA, son, si nadie lo remedia, los últimos en incorporarse a la "nueva normalidad" y lo más triste es que muchos de ellos se van a quedar en el camino ante la imposibilidad de poder remontar el vuelo.                  Seguramente, en un futuro no muy lejano cuando comencemos a ver las cosas con más claridad, cuando nos entren las dudas de si las decisiones que en algún momento se tomaron fueron precipitadas o no, acertadas o no ya será demasiado tarde y, de nuevo  recurriremos a ellos nuevamente para solicitar su apoyo, su trabajo, su esfuerzo en apoyo de este o aquel evento "benéfico" en recuerdo de los afectados en los tiempos difíciles del coronavirus y, seguro que ahí estarán sin un mal gesto, como siempre. 


  

DE REPENTE...

DE REPENTE

Artículo publicado en el último nº de la Revista "La Encina" (220)

      De repente nos damos cuenta que lo que antes no tenía la más mínima importancia ahora la tiene, que eso a lo que antes llamábamos rutinas, lo recordamos con nostalgia, lo echamos irremediablemente de menos.

        De repente, esa vida de hábitos y costumbres simples, muy simples, que en algunos momentos seguramente más de uno denominamos como una vida de mierda, de repente hoy, tan solo unas cuantas semanas después nos parece que era toda una vida de auténtico lujo.

       Ahora simplemente, lo más importante es la SALUD, y no es un dicho, de ahí que lo ponga en mayúsculas. La salud y el amor. El AMOR será –siempre ha sido- aunque no lo queramos reconocer, el amor, decía será, es el preciado combustible que nos ayude a mover los motores para salir de esta preocupante situación, el amor hacía el prójimo, la empatía, la tolerancia, la comprensión, el cariño, el respeto, el respeto hacia todas las personas. Cada uno de nosotros tiene un cometido importante en la vida, aunque a veces no lo veamos, o no lo queramos ver.

       De repente le damos un inmenso valor a profesiones como la de médicos/as, enfermeros/as, farmacéuticos/as, empleados de la limpieza, camioneros/as, cajeros/as de supermercados, repartidores/as, reponedores/as, fruteros/as, carniceros/as, guardias civiles, policías, militares, profesiones que casi nunca hemos valorado como se merecían ¿extraño, verdad?

        Otra de las tres cosas que tiene la vida (decía la canción) es el DINERO, el dinero… salvo para banqueros, algunos empresarios y buitres varios que siempre están al acecho en circunstancias como esta, para el resto de los mortales, el dinero solo sirve para gastarlo… simplemente.

         De repente agudizamos el ingenio, nos comunicamos a través de los balcones, asistimos a conciertos virtuales, utilizamos el llamado “teletrabajo”, la imaginación contra el aburrimiento.

                 De repente nos damos cuenta que las cosas no son tan importantes como nosotros creíamos.

        De repente “nos vemos obligados” a estar con los nuestros, más juntos, más unidos que nunca.

                De repente descubrimos que el ser humano es absolutamente vulnerable.

     De repente el fútbol, “el (los) partidos del siglo” el deporte en general, los bares, los restaurantes, incluso los conciertos de todo tipo, etc. De repente, todo eso es prescindible.

    De repente descubrimos ese libro que nunca teníamos tiempo de leer, ese disco que queríamos escuchar tranquilamente…” tranquilamente” una palabra que, de repente, adquiere su verdadera dimensión.

     De repente podemos hacer aquello que siempre hemos soñado hacer si tuviéramos tiempo.

     De repente, hemos conversado, amado, chateado, meditado, leído, escrito, cocinado, escuchado música. Y lo más importante; de repente hemos aprendido a priorizar, a darle a las cosas su verdadero valor.

        De repente, salvo raras excepciones, sacamos nuestra capacidad de adaptación a las circunstancias adversas.

       De repente aun cuando todavía quedan momentos difíciles, incluso cuando llegamos a aceptar el dolor, encontramos fuerzas en nosotros mismos para mirar el futuro con esperanza.

 Texto: Paco López


Distancia física o distancia social

         Desde el principio pensé que llamar distancia social a lo que es mera distancia física había sido un lapsus de quienquiera que sea el que le pone nombre a estas cosas. Después de ver las colas para recibir comida en un buen número de barrios de nuestro país, de cómo se están administrando la realización de pruebas de detección de la Covid-19 y de tantas otras escenas que vemos cada día, estoy convencido no solo que no se trata de ningún lapsus sino de que ese quienquiera que sea puso el nombre con toda la intención del mundo.
Viñeta de El Roto publicada en el diario El País el 09/06/2020

     Si bien las pandemias nos igualan a todos en la enfermedad nuestra cuna y nuestra biografía nos marca el devenir. Así, quien tuvo la suerte de nacer en el lugar adecuado, de poder conseguir una buena posición o éxitos profesionales, anda estos días más preocupado de su conexión wifi, de cuándo retomar esas cervezas aplazadas o de cuándo poder renovar el vestuario, que de la cesta diaria de una casa donde aún no se cobró la prestación del ERTE o donde no es posible encontrar un sustento estable, porque la economía de subsistencia también anda en cuarentena.

      La distancia física es una medida sanitaria. La distancia social es la que realmente va a marcar el devenir de los próximos meses, puede que años, y que hará que demasiadas familias no salgan de esta. Sí, es cierto que esta distancia social ya estaba entre nosotros; pero no es menos cierto que los sucesos extraordinarios agrandan la brecha y multiplican la desesperación. Si desde la sociedad en su conjunto, y desde sus instituciones, no se arbitran soluciones para que esa brecha no se abra en exceso habremos fracasado como ciudadanos.

     Si el Estado y la sociedad no responde a las necesidades, los ciudadanos buscarán salidas. Si hay personas a las que no les ha parado las multas, incluso las detenciones, para salir de su casa incumpliendo las indicaciones de las autoridades porque estaban desesperados con este encierro ¿de qué no serán capaces los que no puedan garantizar llevar un plato de comida a la mesa familiar?

     Por favor, recordad que no estamos solos; cumplamos la distancia física escrupulosamente para evitar rebrotes de esta peste del siglo XXI, pero -bajo ningún concepto- apliquemos la distancia social. La salida de todos a esta crisis tiene que ser un objetivo de la sociedad, sin excepciones.



Texto: Favier Polo Brazo
Viñeta: El Roto Publicada en el diario El País hace unos días